Aserrado de Madera: Principales Técnicas y Resultados
Hay diferentes técnicas para aserrar madera, con las que se obtienen tablas de diferentes características, principalmente estéticas y de estabilidad

Una vez talado el árbol, la madera debe convertirse en piezas trabajables de madera industrial que se secaran al aire libre o en hornos especiales.
Fases previas al aserrado
Antes de que el tronco llegue a las sierras, el aserradero realiza varias operaciones preparatorias que condicionan la calidad del resultado. En primer lugar, se recibe y clasifica la madera en rollo evaluando variables como el diámetro, la longitud, la rectitud, la presencia de nudos o defectos visibles. Esta clasificación determina el destino óptimo de cada pieza: madera estructural, tablero, embalaje o biomasa.
A continuación, se procede al descortezado, es decir, la eliminación de la corteza del tronco. La corteza alberga impurezas, humedad residual y posibles agentes biológicos que pueden dañar la maquinaria y contaminar la madera. Retirarla antes del corte mejora la precisión del aserrado, reduce el desgaste de las sierras y permite reutilizar la corteza como subproducto energético. Además, antes del primer corte, el tronco se alinea y orienta correctamente para maximizar el rendimiento volumétrico, decidiendo el eje de corte más eficiente según la geometría de la pieza.
Conversión de los leños o troncos en tablas
Los árboles talados se cortan en leños y se envían al aserradero para convertirlos en tablas o tableros con sierras de cinta larga o con sierras circulares.
Generalmente se procesan únicamente los troncos o las ramas grandes. Las ramas son el soporte del follaje, y por eso la madera de las ramas sufre mucho movimiento y contiene madera reactiva con tendencia a resquebrajarse, lo cual la convierte en económicamente inviable para piezas macizas. En lugar de ello, se utilizan sus astillas para hacer conglomerados.
Métodos de Conversión o Técnicas de Aserrado de Madera
La madera se contrae al secarse. La contracción puede causar distorsión, y los anillos de crecimiento anuales siempre tienden a recolocarse. Así pues, la madera proveniente de distintas partes del tronco se
expandirá de forma distinta. Por ejemplo, las tablas cortadas horizontalmente de lo alto del tronco tenderán más a la distorsión que las del centro.
Criterios para elegir el método de aserrado
La elección de una técnica de aserrado u otra no es arbitraria: depende de factores como el tipo de anillo de crecimiento de la especie, la dureza de la madera (dura, semidura, semiblanda o blanda), las dimensiones del tronco, su grado de humedad inicial y el acabado o comportamiento dimensional que se desee obtener. Cada método ofrece un equilibrio distinto entre estabilidad, rendimiento, estética del veteado y cantidad de desperdicio generado. Conocer estos criterios permite seleccionar la técnica más adecuada según el uso final previsto para la madera.
Todo ello, y otros matices que contamos a continuación, dan lugar a diferentes técnicas para aserrar madera.
Aserrado Tangencial o Sencillo
Serrar la madera tangencialmente significa cortar el leño en tablas longitudinales. Como consecuencia, las tablas de los lados del árbol tienen propiedades distintas de las tablas del centro. Esta técnica para aserrar madera produce tablas anchas, pero con tendencia a contraerse de forma irregular y distorsionarse.
Estas tablas muestran veteado abundante, pues han sido cortadas seccionando los anillos de crecimiento.
Es la técnica más habitual para serrar madera, debido en gran parte a que es también la más sencilla, rápida y la que menos desperdicio produce.
Aserrado perfilado. Se puede considerar una variante del aserrado tangencial. Se obtiene piezas menos anchas y también más estables. Se realizan cortes en la parte superior, se gira el tronco y se vuelven a realizar cortes en la cara opuesta a la anterior. Se realiza la misma tarea en los lados que aún quedan con curva y resultado en una pieza cuadrada que se puede terminar cortando tangencialmente.

Aserrado a Cuartos
Cuando se requiere el mínimo movimiento de la madera, el leño debe cortarse a cuartos. El auténtico aserrado a cuartos implica la producción de tablas más que pequeñas que las obtenidas a través del aserrado tangencial. Además, el proceso es más complejo y existe más desperdicio.
La madera serrada a cuartos se contrae de forma más regular y da como resultado una tabla más estable, porque hay menos anillos de crecimiento que puedan contraerse. Las tablas serradas a cuartos muestran veteados mucho más rectos.
El proceso consiste en cortar el tronco o leño con cortes perpendiculares que pasan por el corazón, generando cuatro partes. A partir de aquí, cada parte se procesa de forma independiente, y se pueden utilizar diferentes técnicas de despiece según se corten todas las tablas de forma paralela (despiece a la holandesa, también hay quien lo denomina radial) o alternando y obteniendo piezas con cortes perpendiculares (90º).

Otras técnicas
Existen otros métodos, técnicas o variantes para el aserrado de madera. Se trata de opciones minoritarias, ya que la principal técnica es la de aserrado tangencial, y la que se utiliza cuando se busca un proceso que genere tablas más estables es el aserrado a cuartos.
Algunas de estas son:
Madera Aserrada Cantibay
También denominado corte triangular tangencial. Es adecuado para troncos con el corazón en malas condiciones.
Despiece en Cruz
La idea de esta técnica es aprovechar al máximo la madera de duramen (interior del tronco). Se corta una primera pieza de corazón, y luego otras dos cruzadas formando un ángulo de 90º con la primera.
Esta técnica para el aserrado de madera implica un desperdicio importante.
Aserrado alternado
En esta técnica, el tronco se corta y se voltea hasta en cinco ocasiones, trabajando cada una de sus caras de forma sucesiva. Es un método muy utilizado en la industria maderera de Norteamérica y se aplica preferentemente a maderas de alta e intermedia calidad. Permite obtener piezas con buena estabilidad y aprovechamiento, aunque requiere maquinaria capaz de girar los troncos con agilidad, lo que puede reducir el ritmo de producción en algunos aserraderos.
Aserrado radial
Indicado especialmente para maderas duras como el roble, el aserrado radial produce tablas cuyos anillos de crecimiento forman un ángulo de entre 80 y 90 grados respecto a la cara de la pieza. Esta orientación confiere a la madera una mayor resistencia mecánica y una notable estabilidad dimensional: se encoge menos y se deforma con menor facilidad durante el secado. Por ello, es la técnica preferida cuando se fabrican muebles y piezas de alta calidad que exigen un veteado recto y uniforme. Conviene señalar, no obstante, que un corte radial no siempre implica un mayor valor comercial de la pieza, ya que este depende también de la especie, las dimensiones y el uso previsto.
Aserrado prismático
En este método, el tronco se gira y se aserra de forma repetida hasta que la parte central adopta una forma cuadrada. El objetivo es aprovechar al máximo la madera del tronco mediante una secuencia de cortes que van reduciendo progresivamente la sección cilíndrica original. La pieza central resultante puede procesarse después con otras técnicas de despiece para obtener tablas de distintas dimensiones.
Aserrado encuartado
Esta técnica busca maximizar el número de piezas útiles obtenidas de cada tronco. Se comienza cortando las tablas del corazón y, a partir del resto, se extraen piezas más pequeñas y delgadas, pero considerablemente más resistentes y con escasa tendencia a la deformación. A diferencia del aserrado a cuartos, el encuartado prioriza el rendimiento cuantitativo sobre el tamaño individual de las tablas, lo que lo hace interesante para producciones donde se valoran piezas compactas y estables.
Inicio del Proceso de Secado
Una vez se ha aserrado la madera, esta puede comercializarse en sin secar (madera verde), secada al aire o naturalmente, o lo más habitual, secado en hornos. Aquí encontrarán más información sobre el secado y su cálculo.
Este proceso, es de una importancia vital para la madera aserrada. Un deficiente o insuficiente secado de la madera implicaría torceduras, fendas o incluso la aparición de hongos de pudrición y/o coloración (azulado).
El secado en hornos no solo es más rápido, también ofrece mejores resultados ya que se controla el ambiente (temperatura y humedad).
Clasificación final, mecanizado y almacenamiento
Tras el secado, la madera aserrada pasa por una fase de clasificación en la que se evalúan sus propiedades mecánicas, su aspecto visual y su adecuación a los distintos usos. Esta clasificación puede realizarse de forma visual o mediante sistemas automatizados de medición. En el caso de la madera estructural, se aplican normativas específicas que garantizan niveles mínimos de resistencia.
En muchos aserraderos, la madera clasificada se somete a procesos de mecanizado adicionales como el cepillado, el perfilado o el tratamiento con productos protectores, lo que permite entregar un producto listo para su uso en construcción, carpintería o fabricación de mobiliario. La diferencia de valor entre una tabla en bruto y un producto mecanizado y calibrado es significativa.
Finalmente, la madera se almacena en condiciones controladas de humedad y ventilación para evitar alteraciones dimensionales antes de su distribución al mercado. Una gestión adecuada del stock y la trazabilidad del producto son factores clave para garantizar la calidad hasta su entrega al cliente.
Subproductos y economía circular
El proceso de aserrado genera subproductos como astillas, serrín y recortes que, lejos de ser residuos, se integran en la economía circular del aserradero. Las astillas y el serrín se destinan habitualmente a la fabricación de tableros de partículas, pellets o biomasa para uso energético. Los recortes de madera pueden reutilizarse en la producción de elementos más pequeños o transformarse en productos de valor añadido. Este aprovechamiento integral del tronco mejora la eficiencia global del aserradero y reduce el impacto ambiental de la actividad.


