Madera de Sucupira: Características Y Usos

Especies de Madera Tropical

La madera de sucupira es una madera dura y pesada, de tonos marrones demandada principalmente para usos exigentes como son suelos, construcción y fabricación de embarcaciones.

Se trata de una especie tropical de la familia Fabaceae, originaria de la zona norte de Sudamérica. Más concretamente de países como Brasil, Colombia, Venezuela, Perú y Guyana. Su nombre científico es Diplotropis purpurea, aunque también puede encontrarse bajo los géneros Bowdichia spp. Recibe diversos nombres comerciales según la región: Sucupira Amarela, Sucupira Preta, Macaniba o Cutuiuba.

Las poblaciones indígenas de América del Sur han empleado tradicionalmente esta madera en la construcción de viviendas, embarcaciones y herramientas, aprovechando su dureza y resistencia. Con el tiempo, su uso se ha expandido hacia el mobiliario de alta gama, la decoración de interiores y la construcción naval.

Es un sustituto habitual de maderas como el Ipé. Ambas son especies de gran dureza que pueden utilizarse tanto en interiores como en exteriores.

Características de la Madera de Sucupira

Color: El duramen varía entre tonos pardos oscuros y rojizos, hasta el blanco con tonos grises de la albura. Tiene un interesante brillo bajo la luz adecuada.

Fibra: Generalmente recta, con frecuencia entrelazada.

Grano: Medio.

Textura: Media a gruesa.

Densidad: Se trata de una madera bastante densa, aproximadamente 910 kg/m³ al 12% de humedad.

Dureza (Monnin): 9,4 madera muy dura. Dureza Janka: 13.610 N.

Durabilidad: Alta frente al ataque de hongos e insectos. En este sentido no hay unanimidad, ya que podemos encontrar referencias contradictorias que la clasifican como medianamente durable.

Impregnabilidad: Albura medianamente impregnable, duramen no impregnable.

Estabilidad Dimensional: Madera nerviosa.

  • Coeficiente de contracción volumétrico del 0,61%.

Propiedades mecánicas:

  • Resistencia a flexión estática 1.400 kg/cm².
  • Módulo de elasticidad 180.000 kg/cm².
  • Resistencia a la compresión 850 kg/cm².

Trabajabilidad: Entre fácil y moderada.

  • Aserrado. Tan solo problemas derivados de su dureza y densidad.
  • Secado. Entre lento y medio. Existen bastantes riesgos de problemas durante esta etapa. Principalmente deformaciones y fendas.
  • Cepillado. Dificultad derivada de la dureza. La fibra entrelazada puede generar problemas de repelo.
  • Encolado. Problemas de adherencia debido a la abundancia de taninos.
  • Clavado y atornillado. Necesidad de realizar pretaladros y mecanizados debido a la dureza de la madera de sucupira.
  • Acabados. Sin problemas.

Principales Usos

  • El principal uso de la madera de sucupira es la fabricación de tarimas, tanto de interior como de tarima exterior. Ofrece un interesante contraste de colores claros y oscuros, y una excepcional resistencia al desgaste en zonas de alto tránsito.
  • Ebanistería y mobiliario de calidad.
  • Revestimientos y paneles decorativos de paredes y techos. Sus tonalidades oscuras y veteado distintivo aportan sofisticación a espacios residenciales y comerciales.
  • Torneados.
  • Carpintería de interior: Puertas, ventanas, molduras, frisos…
  • Carpintería de exterior.
  • Carpintería de armar.
  • Escaleras, tanto peldaños como barandillas.
  • Chapas de madera natural.
  • Construcción naval y embarcaciones.
  • Vehículos como carros y herramienta agrícola.
  • Tablas de cortar y utensilios de cocina. Su alta densidad y baja porosidad la hacen higiénica y resistente al corte.

Cuidados y Mantenimiento

La madera de sucupira requiere un mantenimiento adecuado para conservar su apariencia y durabilidad a largo plazo.

En aplicaciones exteriores, se recomienda la aplicación periódica de aceites protectores o lasures para mantener su color y protegerla frente a la radiación ultravioleta y la humedad. Sin estos tratamientos, la madera tiende a adquirir una pátina gris plateada con la exposición al sol, un cambio puramente estético que no afecta a sus propiedades mecánicas.

Para interiores, basta con aplicar selladores o barnices de poro abierto que permitan a la madera respirar. Es importante evitar el contacto prolongado con objetos de hierro, ya que los taninos presentes en la sucupira pueden reaccionar y provocar manchas oscuras.

Consideraciones

Precio y disponibilidad: La madera de sucupira tiene un precio medio-alto, aunque resulta más accesible que otras maderas exóticas como la teca. Su disponibilidad en formato tablón puede ser limitada, ya que se comercializa principalmente en formatos estándar para tarimas y suelos.

Sostenibilidad: Al tratarse de una especie tropical, es importante verificar que la madera de sucupira provenga de explotaciones forestales gestionadas de forma responsable. Las certificaciones FSC y PEFC garantizan la trazabilidad del suministro y que la madera proviene de bosques gestionados de forma sostenible.

Trabajabilidad: Aunque se clasifica entre fácil y moderada, su alta densidad exige herramientas bien afiladas y puede provocar un desgaste superior al habitual. El secado debe realizarse de forma controlada para minimizar tensiones y deformaciones.