Vigas de Madera Maciza Aserrada: Clasificación, Usos y Formatos
Existen diferentes tipos de vigas de madera, siendo la maciza aserrada la obtenida directamente del aserrado de la madera y posterior escuadrado

Se entiende por vigas de madera aserrada maciza aquellas que se obtienen directamente del aserrado del tronco y que posteriormente son escuadradas (caras paralelas entre si).
No se considera dentro de este grupo aquellas piezas o vigas de madera laminada, ni tampoco aquellas donde se han realizado ensambles y/o encolados como las obtenidas mediante el empalme de sucesivas piezas (KVH).
Según la sección de la pieza sea mas o menos pequeña, en lugar de viga de madera maciza, podemos hablar de tablón, tabla, larguera, varilla…
Técnicamente hablando, la palabra viga solo debería aplicarse cuando estamos ante piezas de madera que, según la normativa, pueden utilizarse para fines estructurales. Esta clasificación se realiza atendiendo a criterios visuales, y ante todo, mecánicos.
Proceso de Obtención
La fabricación de una viga maciza comienza con la selección de troncos adecuados, generalmente de especies con buenas propiedades estructurales. Una vez seleccionados, se descortezan mecánicamente para eliminar impurezas y se clasifican según diámetro, rectitud y calidad.
El aserrado se realiza mediante sierras industriales, empleando técnicas como el corte radial o tangencial, que influyen directamente en la estabilidad y resistencia de la pieza resultante.
Tras el aserrado, las vigas se someten a un proceso de secado, ya sea al aire libre o en hornos, con el objetivo de reducir la humedad y evitar deformaciones y fisuras. Finalmente, se cepillan y calibran para obtener superficies lisas y dimensiones uniformes.
Usos de las Vigas Macizas
La madera aserrada es la base para fabricar muchos productos derivados. Sin embargo, en esta ocasión tan solo nos centraremos en aquella aplicaciones en las que se puede utilizar la viga directamente. Por ejemplo:
- Carpintería: puertas, ventanas…
- Suelos.
- Tabiques.
- Pérgolas.
- Revestimientos.
- Construcción: viguetas, correas, entablados, etc.
- Mobiliario.
Normativa para el Uso de Vigas de Madera Maciza Aserrada Estructural
En el caso de España, las normas que establecen las especies, calidades, propiedades mecánicas, contenido de humedad, tolerancias dimensiones, etc. son:
- UNE 56544, para madera coníferas.
- UNE 56546, para maderas frondosas.
A nivel europeo y dentro del marco del Código Técnico de la Edificación (CTE), en su Documento Básico SE-M de Seguridad Estructural: Madera, se aplican además:
- UNE-EN 338, que clasifica las maderas estructurales según sus propiedades mecánicas (resistencia a flexión, módulo de elasticidad y densidad), definiendo las clases resistentes (C14, C18, C24, etc.).
- UNE-EN 14081, que establece los requisitos para la clasificación visual y por máquina de la madera estructural aserrada.
Especies de Madera más Utilizadas para Vigas Macizas
Las especies más utilizadas son coníferas. Principalmente: picea, abeto, pino, alerce, abeto Douglas o chopo.
También se utilizan especies frondosas, aunque es menos habitual. Destacan: roble, haya, fresno, castaño y eucalipto.
Formatos. En función de la sección se dominan las piezas como:
- Tablas. Sección rectangular con gruesos entre 20 y 38 mm.
- Tablones. Sección rectangular con gruesos superiores a 50 mm.
- Largueros. Sección cuadrada con espesores superiores a 50 mm.
Calidad. Se realiza atendiendo a las características de cada especia y a su tendencia a la existencia o aparición de nudos, fendas, bolsas de resina, etc.
Humedad. Lo ideal es que la madera se instale con un nivel de humedad similar al que va a tener en uso. En la práctica, se recomiendan que la madera no supere el 20% de humedad, ya que esto reduce al mínimo los posibles problemas debido a la merma o hinchazón de la madera.
Factores que Determinan la Resistencia
La capacidad estructural de una viga maciza depende de varios factores clave:
- Especie de madera. Cada especie presenta propiedades mecánicas distintas. No se comporta igual una viga de pino que una de roble o de abeto.
- Clase resistente. Definida según la norma UNE-EN 338, determina valores concretos de resistencia a flexión, módulo de elasticidad y densidad.
- Contenido de humedad. Un nivel elevado de humedad reduce la resistencia de la madera. El rango óptimo para uso estructural se sitúa entre el 12% y el 20%.
- Defectos. La presencia de nudos grandes, fendas profundas, desviaciones del grano o bolsas de resina reduce la capacidad portante de la pieza.
La verificación de la resistencia se realiza mediante clasificación visual o por máquina según la UNE-EN 14081, o mediante ensayos en laboratorio. Para estructuras existentes, se pueden aplicar técnicas de inspección y diagnosis de madera estructural.
Dimensiones o Formatos de las Vigas Aserradas
Desde un punto de vista práctico es posible aserrar la madera en cualquier medida, siendo los límites las dimensiones del tronco. Esto ha provocado que exista una enorme variedad en el mercado nacional, mucho mayor en el internacional.
Las secciones suelen ir aumentando de 20 en 20 milímetros.
Si tuviéramos que mencionar algunas secciones como las más habituales serían: 100x200, 120x240, 150x300, 180x360, 260x300, 200x400, 300x300 o 400x400.
En cuanto a longitud, hasta 6 metros es habitual. Superior a 8 metros suele ser excepcional, aunque entra claramente dentro de lo posible.
Además, en función de cómo se realice el aserrado de la madera, la viga resultante puede tener unas características y apariencias diferenciadas.
Clasificación. La madera estructural se clasifica atendiendo al tipo de madera (conífera o frondosa) y a su resistencia a la flexión. Por ejemplo, una viga C18, es una viga de madera de alguna especie conífera y una resistencia a la flexión de 18 N/mm2. Más información.
Tratamientos de Protección
Dependiendo de las condiciones de uso, las vigas macizas pueden requerir tratamientos de protección para garantizar su durabilidad:
- Contra hongos e insectos xilófagos. Mediante impregnación con sales protectoras o tratamiento en autoclave, especialmente cuando la madera va a estar expuesta a humedad o al contacto con el suelo.
- Contra el fuego. Mediante recubrimientos ignífugos o impregnación con retardantes de llama, cuando la normativa de protección contra incendios lo exija.
La elección del tratamiento depende de la clase de uso asignada a la viga según su exposición a la humedad y a agentes biológicos.
Vigas Macizas vs Vigas Laminadas
La viga maciza aserrada se obtiene directamente del tronco, mientras que la viga laminada encolada se fabrica uniendo láminas de madera con adhesivos estructurales. Esta diferencia de fabricación implica consecuencias prácticas:
- Dimensiones. La madera laminada permite obtener piezas de mayor longitud y sección, superando las limitaciones del tronco.
- Homogeneidad. La laminada ofrece un comportamiento estructural más uniforme al eliminar o redistribuir defectos durante su fabricación.
- Estética. La viga maciza presenta una apariencia más natural y tradicional, con nudos y vetas del tronco original.
- Aplicaciones. La maciza es habitual en restauración, pérgolas y estructuras de luz moderada. La laminada se emplea en grandes estructuras como pabellones, auditorios o edificios de varias plantas.
Para un análisis detallado de las ventajas e inconvenientes de cada tipo, consulta las diferencias entre madera laminada y aserrada.


